Hay
estudios que sostienen este punto de la manzana podrida. Los niños cuyos
familiares y amigos cercanos son alcohólicos, tienen mucha más probabilidad de
terminar siendo alcohólico que un niño que no tenga dicha influencia. Por eso
tiene mucho que ver las personas con las que más tiempo pasamos, tal como escribí
en el artículo, “Dime
con quién andas y te diré quien eres”, del blog Piensa en tu Futuro.
Ahora
bien, no debemos de confundir la manzana podrida con la oveja negra. Comúnmente
se le llama oveja negra a una persona cuyo sistema de creencias es totalmente
diferente al sistema de creencias común del ambiente que lo rodea. Por ejemplo,
si en una de esas familias denominadas “de mente cuadrada”, todos han sido médicos,
y de repente un hijo quiere ser pintor, es muy probable que a este pobre
muchacho lo traten como la oveja negra. Aunque muchas veces esta oveja tiende a
ser rebelde, esta rebeldía puede deberse al no ser entendida por las personas
que los rodean.
Analiza
bien las personas que te rodean. Por lo general la manzana podrida es un diablo
vestido de ángel, y la oveja negra es, bueno, la nota discordante. Para seguir
entiendo por qué es tan importante elegir buenas amistades en nuestro éxito personal,
no te pierdas mi exclusivo artículo en el Blog
Piensa en tu Futuro. ¡Nos vemos en la próxima!
No hay comentarios:
Publicar un comentario