Conoce mi Nuevo Proyecto

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La Felicidad y el Éxito según Luis Costa



“El éxito es la realización progresiva de un sueño”

“La  felicidad es tener un sueño”

La primera de estas frases que popularizó el gran Luis Costa, siempre me ha dejado pensando cada vez que la escucho. Me ha confundido mucho, probablemente por clásica definición de que el Éxito es llegar a un lugar. Sin embargo, este maestro al igual que muchos otros, opinan que realmente el éxito es un camino, no un destino.

La Zona de Confort


A pesar de su nombre, La Zona de Confort no es exactamente una zona de comodidad. Se define zona de confort como el conjunto de límites que, sutilmente, la persona acaba por confundir con el marco de su íntima existencia. Es el acomodo de aquellas personas que han renunciado a tomar iniciativas que les permitan gobernar sus vidas.

La razón por la que nos sentimos “cómodos” en esta zona, es porque siempre es más fácil estar en lugares conocidos que en lugares desconocidos. Dice un viejo refrán: “mejor mal conocido que bien por conocer”. Esta zona en cuestión no necesariamente es algo malo, pero es uno de los principales enemigos del éxito personal. Lo lamentable es, que muchas veces la zona de confort es una zona de incomodidad, que aceptamos porque nuestras limitaciones mentales nos hacen sentir tanto miedo que no nos atrevemos a salir. Se le llama estar cómodo dentro de la inconformidad.

Las personas más ricas del mundo crean redes, todos los demás están entrenados para buscar trabajo.




Esta frase que leí hoy, pero que la había leído anteriormente, explica muchas cosas en la vida. Erróneamente la gente cree que los ricos son ricos por herencia, suerte, o cualquier otra razón que justifique por que otro es rico y uno no. Lo cierto es, que de acuerdo con la revista Forbes, el 85% de las fortunas han comenzado desde cero con una idea. Dicho esto, es más probable que te hagas rico haciendo algo que esperando una herencia o jugando la lotería. Además, si con la edad que estás leyendo esto no te has enterado de una herencia multimillonaria en tu familia, lo mejor es que abandones esa idea.

El mundo no gira alrededor de los viernes




Dime si no te parecen conocidos los siguientes comentarios:

LUNES: ¡Odio los lunes! Otra vez el trabajo…

MARTES: Esta semana si está siendo larga. Que llegue el viernes

MIERCOLES: La buena noticia es que estamos a mitad de semana

JUEVES: ¡Hoy es pre-viernes! Un solo día más

VIERNES: ¡Finalmente llegó el día!

SABADO: ¡Seguimos disfrutando!

DOMINGO: ¡Oh no! Mañana es lunes. ¡Otra vez a trabajar!


¿Existe la mala suerte?



¿Existe la mala suerte? ¡Claro que sí! Responderían muchos a esta pregunta. Para responder a esta pregunta me baso en los estudios de Napoleón Hill en su libro “Piense y Hágase Rico” y en los de David J. Schwartz en su libro “La magia de Pensar en Grande”

La mente subconsciente verterá en su equivalente físico un impulso de naturaleza negativa o destructiva tan fácilmente como uno de naturaleza positiva o constructiva. Esto da lugar a un extraño fenómeno de desgracia que muchos denominan como “mala suerte”. Hay incontables personas que se creen condenadas a la pobreza y al fracaso porque suponen que una “fuerza externa” es la causante.

Lo que todo el mundo hace



Este artículo lo escribo al recordarme de la serie del mismo título de mi pasado Blog. Lo que todo el mundo hace es, valga la redundancia, lo que todo el mundo hace. Es la filosofía de la  gran mayoría de las personas aun sin darse cuenta. En esta filosofía eso de originalidad, de ser tu mismo, de ser creativo, todo eso es un disparate, ¡es hacer lo que hace todo el mundo porque todo el mundo lo hace! Muchos creen que piensan y hacen cosas diferentes, ¡pero al final del día hacen lo que todo el mundo hace!

¿Por qué la gente hace lo que todo el mundo hace? Porque es lo normal, y siempre es más fácil seguir la corriente que ir en contra, aun cuando lo que hace todo el mundo sea un disparate sin sentido y nos haga daño. Puede más el deseo de “ser aceptado” y el miedo a la crítica que lo que realmente queremos para nosotros. Es decir, a la mayoría nos importa más lo que piensen los otros de nosotros que lo que pensamos nosotros mismos de nosotros. Así no vamos para ninguna parte. Es algo “molt lamentable”, como diaria @eaudepep. Es una lástima que pensemos así.

¿Piensas pasarte toda la vida cambiando tiempo por dinero?


Miles de años atrás, cuando no existía el dinero, se hacia un proceso conocido como trueque, que es el intercambio de bienes y servicios. Podemos pensar que este intercambio era muy subjetivo, y que cada cual podría darle el valor que creía conveniente. Cuando surge el dinero, surge un método de intercambio universal para un país o región, en el sentido de que ahora las cosas se cambiaban por dinero, es decir, una moneda de oro era una moneda de oro, y esta se suponía valía igual en todos los lugares.

Ahora bien, todo esto funciona bien cuando se tiene un producto o servicio que otro está dispuesto a pagar. Si produzco manzanas, y las personas quieren manzanas, cambio mis manzanas por dinero, y con ese dinero obtengo otras cosas que quiero. Pero, ¿Qué pasa entonces si no tengo nada por lo cual intercambiar dinero? Entonces te queda tener que intercambiar lo más preciado que tienes, algo tan preciado que una vez se va no vuelve nunca. Este bien tan preciado, y muchas veces subestimado puesto que es algo intangible, se llama tiempo.