Soñar y pensar en grande es lo que hace
que una fantasía se vuelva realidad positiva. La mediocridad es lo que hace que
una fantasía se vuelva en una realidad negativa. El mundo está lleno de evidencias de que todo
es posible. Quizás no ahora, o quizás
no con las herramientas que tengas, pero todo es posible. Soy fiel creyente de
que todo pensamiento o comentario que
limite el potencial propio o ajeno, es mediocridad. No importa si el
comentario viene de mí, de tu vecino, de tu tía, de tu mamá o de ti mismo; si
limita tu potencial o el de otra persona, eso se llama mediocridad.
Fantasía y Realidad
Caja de Paradigmas
En mi pasada conferencia sobre el libro “Enriquezca su personalidad”, inicié
hablando sobre la caja de los paradigmas.
Esta caja es una creación de la sociedad y de los propios pensamientos, que
limitan lo que realmente es la vida. Es decir, la caja de paradigmas nos
muestra las cosas como son, y no las que pueden ser.
El problema de esta caja no es solamente que nos
quite la visión, sino que muchas veces nos sumerge en un mundo de mediocridad,
puesto que muchas cosas que consideramos como “verdaderas”, en realidad son
ignorancias. Precisamente eso es un paradigma, algo que se toma como verdad o
mentira sin analizar el caso. Cuando hablamos de personas de mentes cuadradas,
nos referimos a personas bien sumergidas en su propia caja de paradigmas.
El mundo NO gira alrededor de una Universidad ni de un Título
Esto
articulo no es una crítica a las Universidades, la educación ni los títulos,
sino un llamado a la humildad.
Vivimos en una sociedad donde las personas le dan demasiado valor a los títulos.
Hay personas que incluso se ofenden si no se les llama ingeniero, licenciado,
doctor, o todos esos títulos que se inventan para subirle el ego a una persona
con baja autoestima, porque quien reconoce lo que verdaderamente vale no
necesita que se le llame por ningún título.
Resulta
que las principales fábricas de títulos son las “Universidades”. Entonces así
muchas personas creen que si una persona no va a la universidad, está
desperdiciando su vida. Lo peor es que no piensan así porque van a dejar de
aprender, puesto que hay miles de forma de aprender que no son la Universidad,
piensan así porque las demás formas de aprender no le dan un titulo del cual
presumir… ¡Que cosa más ridícula! Y con esto no digo que las Universidades sean
malas, son simplemente instituciones que cumplen con un objetivo, ni tampoco
digo que tener un titulo sea malo. Lo que si digo es que hay que tener humildad.
¿Eso que tiene que ver?
En un mundo donde existe tanta mediocridad,
cada vez que una persona intenta hacer algo diferente, las masas siempre lo
atacan. Algunos de los principales comentarios que hacen son: Eso no se puede; ¿Qué te hace pensar que tú
puedes?; mejor quédate en lo seguro; etc. El mediocre siempre anda buscando
la razón por qué otro puede y él no, y como él no puede, siempre quiere
transmitir ese sentimiento de impotencia hacia las personas que tiene a su alrededor. La mediocridad siempre busca compañía.
Lo peor es cuando uno comienza a
creerse toda esa basura. Para los creyentes, bien dice la Biblia: “Para
el que cree, todo es posible”. Lean bien, para el que cree, no para el rico,
no para el carismático, no para el bonito, no para los superdotados, es para el que cree.
El mundo está lleno de personas talentosas e igualmente fracasadas, porque no
creen en su éxito. Pero…..
Rico de Verdad vs. Rico de Mentira
“No todo lo que
brilla es oro”
Esta
frase cumple especialmente cuando hablamos de los “ricos de mentira”. Tanto el
rico verdadero como el falso, tienen casas grandes, autos lujosos, comen en los
mejores restaurantes, viajan el mundo, etc. Sin embargo, hay un pequeño detalle
que hace una enorme diferencia entre uno y otro. El rico de verdad tiene dinero y
el rico de mentira no.
¿Cómo
así? Podrían preguntar algunos. Tranquilo que yo les explico. Para ser rico
obviamente se necesita dinero, pero no necesariamente dinero propio… El rico verdadero compra sus lujos
con dinero real, dinero que viene de sus inversiones y negocios. El rico de mentira compra sus lujos con dinero ficticio, es
decir, con crédito. La mayoría de las personas no ven nada de malo en
esto, y eso es precisamente el problema. Vemos personas con BMW de lujos… pero
sin dinero para gasolina, o gastando dinero en restaurantes para impresionar a
los amigos… pero con el refrigerador de su casa vacío.
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